Yo pienso en aquella tarde que ví a Ambar en la Gran Vía, cruzando un semáforo, sus barrios como tribunal sus amigas venezolanas como Aloondra que vienen de Barcelona por una operación, el ser ecuatoriana y estar todo el día en la calle
Los antiguos cines de la plaza del carmen donde la antigüedad y el precio en euros te desconcierta, los moteles de la calle Valverde hecho para caballeros sin amor
Los barrios que dan la espalda a chueca , que están llenos de tiendas hurtos drogas y promiscuidad y sexualidad indefinida
Y el barrio de tribunal hacían a Ambar una chica errante que vivía en moteles y que conocía muy bien la noche
Entre la multitud las tiendas los sucesos negros y negativos los extranjeros la gente, es un misterio no saber cuando abre los ojos, también no se sabe no se conoce quien vive allí y cuando y que día se descansa
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