Nicole derramaba con su escote la crema de la intelectualidad en la calle Velázquez, era la mejor amante pero de cuerpo era todo vanidad
Sansoir una mulatita de origen francés de profesión azafata, era la noche que no le tocaba repartir premios en un programa de telecinco emitido a las siete de la tarde
Todo el mundo imitaba a Lara Dibildos en la discoteca Vanidad de la calle Velazquez
Pero eso en realidad era una gran sombra negra de magia y espejismo, donde detrás había un fondo dorado de dinero y ostentación
No hay comentarios:
Publicar un comentario